Tecnología

Qué es Ethereum 2.0: la criptodivisa renace con una nueva cadena de bloques, más transacciones y el adiós a la minería con GPUs

Qué es Ethereum 2.0: la criptodivisa renace con una nueva cadena de bloques, más transacciones y el adiós a la minería con GPUs

Ethereum es la segunda plataforma del mundo de las criptodivisas por valoración, pero además siempre ha sido la eterna segundona. Ocupa un discreto segundo plano, ensombrecida por ese fascinante fenómeno llamado bitcoin, pero ahora quiere convertirse en una referencia mucho más patente con su nueva versión.

Ese es el propósito de Ethereum 2.0 “Serenity”, una nueva iteración de esta plataforma -cuyo token es Ether- que renace con una cadena de bloques o blockchain renovado en el que se mejora la eficiencia, la escalabilidad y el número de transacciones por segundo (para habilitar pagos) y en el que desaparece uno de los encantos con los que nació: se acabó minar ETH con GPUs.


Ethereum 2.0 nace, pero aún tiene que crecer

Un sencillo tuit anunciaba el esperado nacimiento de Ethereum 2.0. Se producía por tanto el llamado “génesis” de esta cadena de bloques que ahora llega a una nueva versión mucho más enfocada a la escalabilidad y la eficiencia.

La diferencia fundamental entre Ethereum (1.0) y Ethereum 2.0 está en el mecanismo de consenso que permite añadir nuevos bloques a la cadena de bloques. Mientras que en la versión “antigua” se usaba una prueba de trabajo (Proof of Work, PoW), ahora se usará una Prueba de Participación (Proof of Stake, PoS).

Como explican en Decrypt, en las cadenas de bloques como Ethereum se necesitan validar las transacciones de forma descentralizada. Veamos las diferencias en los sistemas para hacerlo.

Hasta siempre, mineros

Hasta ahora Ethereum usaba un mecanismo PoW en la que los mineros usaban hardware como GPUs para procesar complejos problemas matemáticos que permitían verificar nuevas transacciones: el primero en resolver el puzzle recibe criptodivisas, pero ese proceso suele consumir una gran cantidad de energía.

Rig

En la nueva filosofía PoS no hay mineros, sino validadores de transacciones que deben tener cierta participación (actualmente, 32 ETH, unos 15.800 euros al valor actual) en este sistema para poder verificarlas. Estos validadores se seleccionan a la hora de proponer un bloque según su participación en la criptodivisa y el tiempo que llevan invirtiendo en ella.

Cuando suficientes validadores confirman ese bloque, se puede añadir a la cadena de bloques, y los validadores son recompensados, un proceso que se conoce como “forging” o “minting”. Desaparece el “mining” o minado tradicional, y no se podrán utilizar granjas de minería basadas en ASICs (como ocurre con bitcoin) o GPUs (como ocurría con ETH y sigue ocurriendo con criptos como Monero, Litecoin, Ethereum Classic o ZCash) para obtener Ethereum.

La ventaja fundamental de PoS es que es mucho más eficiente energéticamente que PoW pero además hace posible garantizar la seguridad de la cadena de bloques de una forma también mucho más eficiente.

Más transacciones apuntan a un futuro en el que podremos comprar con ETH

Una de las limitaciones de criptodivisas como bitcoin o Ether era su bajo número de transacciones. El de Ether era algo superior, pero hasta ahora rondaba las 30 transacciones por segundo.

Eth1

Esa tasa es muy pobre si se quisiera trasnformar a ETH en un token con el potencial de poder comprar bienes con ella, pero con Ethereum 2.0 la cosa cambia, ya que será posible alcanzar hasta 100.000 transacciones por segundo.

Los responsables de la modificación de la renovada cadena de bloques también destacan que la seguridad también es mucho mayor. Ethereum 2.0 requiere que haya un mínimo de 16.384 validadores de cada transacción, muchos más que otras redes PoS. La descentralización es mucho mayor, y aparentemente también lo es la seguridad lograda con esa propuesta aunque hay también dudas sobre potenciales problemas a resolver.

Todo parece ser desde luego prometedor para Ethereum 2.0, que nació ayer de forma efectiva pero que aún está en pleno desarrollo. De hecho se plantean tres fases distintas para llegar a un Ethereum 2.0 totalmente maduro:

  • Fase 0: la que se inició ayer. Se implementa el nuevo Beacon Chain que almacena y gestiona el registro de validadores y el mecanismo de consenso PoS. De momento la cadena de bloques original PoW de Ethereum 1.0 sigue activa para que haya continuidad de datos.
  • Fase 1: se espera que en 2021 se llegue a esta nueva etapa en la nueva red comience a desplegarse, inicialmente con 64 veces la capacidad y transacciones por segundo de la red actual. Más tarde (se espera que también en 2021) esa red se haga completamente efectiva y se haga la transicción definitiva al consenso PoS.
  • Fase 2: a finales de 2021 o quizás ya en 2022 se espera que la nueva cadena de bloques sea completamente funcional y compatible con los Smart Contracts. Eso hará posible añadir cuentas Ether y habilitar tanto transferencias como retiradas de criptodivisas.

El futuro es por tanto prometedor para una cadena de bloques que como decimos aunque nació ayer aún tiene que completar un periodo de transición que durará aparentemente más de un año. Los expertos creen que este cambio hará que el valor de Ether y Ethereum se vea impulsado.

Veremos si efectivamente lo hace y si esta plataforma logra convertirse en un referente mucho más palpable en un segmento que últimamente vuelve a dar muchas noticias.


La noticia

Qué es Ethereum 2.0: la criptodivisa renace con una nueva cadena de bloques, más transacciones y el adiós a la minería con GPUs

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Pastor

.